
Si alguna vez Ataliva Roca llega a tener su propio museo, cosa que seria digna no solo por el hecho de reconstruir la historia del pueblo, también para mostrar cosas sencillas y cotidianas, por ejemplo: con que nos divertíamos cuando éramos niños, con que jugábamos, cosas elementales que se pueden mostrar a la nuevas generaciones. Supongamos que ese museo existe, hay varias cosas que me encantaría encontrar, pero una en especial: el caballito de madera de “Los abuelos Klundt”, con esa campana de bronce bien ruidosa. Caballo maravilloso, cuando éramos niños pasábamos por medio del patio de los abuelos, antes había una caminito, para no dar la vuelta de la calle pasábamos por su propiedad cuando salíamos de la escuela nos montábamos al caballito de madera con tantas ganas y tocando esa campana de bronce que hacia un ruido suficiente como para despertar al viejo Klundt y nos pegaba unos gritos y salíamos corriendo. Poco nos duraba el reto por que al otro día a la salida de la escuela, a batallar con el caballo de madera y meta darle a la campana y nuevamente los gritos de Don Klundt. Años después pase nuevamente del por el lugar, la casa de los “Abuelos Klundt” ya nada era igual, el tiempo desbasto los recuerdo y fragmento las mil y una imágenes del caballito de madera. ¿Dónde estará ahora, nuestro caballito de batalla? Ese caballo ya no era de Klundt, era propiedad de los niños que cruzamos por su patio y creo que el lo sabia…
y el falcón!!!!!
ResponderEliminarademas en el caminito, muy cerca d eel tenia un perro que nos sacaba cagando jajajajaj!!! recuerdo el lugar de los abuelos klundt.
ResponderEliminarsi abre jineteado ese caballo de madera juajuajuajaua dicen que Klundt crio a sus hijos a zapallo ¿sera cierto?
ResponderEliminarQuien no vió el caballo de madera?, pero yo recuerdo que en algua oportunidad por esas cosas de los pueblos que siempre pasas por la escuela la salida de los pibes , quiza para ver reflejada tu infancia o bien creo haber ido a buscar a los hijos de algun amigo ya que yo todavia no tenia los míos, y recuerdo patente ver a don Enrique y a la abuela Rosa con su delantal de ama de casa repleto de caramelos y un fila interminable de chicos esperando el suyo, para luego seguir por ese camintio para sus casas, tambien tengo presente por haber compartido esas fiestas multitudinarias que ellos hacían y a las cuales asistí por me consideraba uno más de la familia porque así me lo hacian sentir y cuando uno le preguntaba a la abuela que regalo queres o que traigo ella sin titubear te decía "una bolsa de caramelos" que ellas luego junto al abuelo repartian a la salida de la escuela, tuve la suerte de disfrutar de esos viejos hasta el fin de sus días y valla mi recuerdo y mi cariño para esa gran falia que es como la mía y recordarlos hacen que mis ojos se humedezcan. Un abrazo para todos.
ResponderEliminarmuy lindas palabras ....gracias por recordarlo tal como era ... gracias
EliminarCada vez que entro a la página no me arrepiento por que se que me espera algún recuerdo nostalgico de mi pueblo, que lindo el caballito de Klundt, y las dos viejitos sentados fuera en el patio viendo pasar los niños.
ResponderEliminarUrgente donde esta el caballo de madera!!!
ResponderEliminarpaaaaaaa cuantos kuldt hay en el pueblo, le mado un saludo al gomero!!!!
ResponderEliminarrecuerdo una fiesta grandeeeee de todos los klundt!!! muy buena
ResponderEliminarRecuerdo esa casa llena de verde de vida, gente, pajaros, animales...ahora veo la foto y esta vacia, cerrada...parece que se fueron y llevaron todo, hasta lso recuerdo de lo que una vez fue!!!
ResponderEliminarque lindas nietasssssss
ResponderEliminarles cuento que me emociono mucho leer los comentarios y me enorgullese ver que mis abuelos con muy poco lograron tantas sonrisas, que lindo no? tuvieron siempre su familia unida, ejemplo a seguir....... gracias dario por recordarlo... mauricio klundt
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